Control de Temperatura y Privacidad

La Agencia Española de Protección de Datos ha emitido un comunicado en el que expresa su preocupación en relación con el tratamiento de datos derivado de la toma de temperatura a personas en centros de trabajo, comercios y otros establecimientos públicos como medida para evitar futuros contagios de COVID-19. Preocupación que compartimos desde Legitec ya que la toma de temperatura se está realizando sin el criterio previo y obligatorio de las autoridades sanitarias y en la mayoría de los casos se lleva a cabo en espacios públicos, sin la privacidad adecuada, y sin la información previa al afectado del uso y destino de los datos tratados. Por tanto, hay que entender que no se están aportando las garantías adecuadas para proteger los derechos y libertades de los interesados.

Privacidad y temperatura covid19Todo tratamiento de datos que se realice debe adecuarse a los principios establecidos en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Más aún en el caso de toma de temperatura que implica tratamiento de datos especialmente protegidos relacionados con la salud y, por tanto, supone una intromisión especialmente grave en los derechos de los afectados.
En primer lugar, para efectuar este tratamiento deberá existir una causa que lo legitime. Esta causa podrá ser, entre otras, la existencia de una ley que lo ampare, por razones de interés público en el ámbito de la salud pública o el consentimiento de la persona.
El consentimiento del afectado no podemos considerarlo legítimo puesto que no puede negarse a que se le tome la temperatura. En caso de negativa se le puede impedir el acceso al comercio, centro de trabajo, etc. Por tanto, el consentimiento no se prestaría de manera libre y no puede considerarse válido.
En el caso de considerar la existencia de soporte legal o por razones de interés público en el ámbito de la salud pública deberían encontrarse definidas por la autoridad sanitaria competente las medidas a aplicar así como su necesidad y adecuación al objetivo pretendido, regulando las garantías y límites concretos del tratamiento para proteger los derechos y libertades de los interesados.
Por otra parte, todo tratamiento de datos personales debe llevarse a cabo con la preceptiva información previa al afectado. Esta información previa, establecida en el art. 13 del RGPD debe contener, al menos, la identidad del responsable del tratamiento, la finalidad y base jurídica del mismo, los destinatarios de la información, el plazo de conservación de los datos, los derechos que le asisten y las posibles consecuencias de que no facilitar los datos. Esta información deberá facilitarse de forma comprensible y accesible.
Es importante destacar que la información recabada no se puede destinar a otra finalidad distinta y debe ser tratada según el principio de minimización de datos. Esto último es especialmente relevante en el caso del uso de cámaras térmicas (deben utilizarse únicamente cámaras homologadas) que ofrezcan la posibilidad de grabar y conservar los datos o tratar información adicional, en particular, información biométrica. Esta minimización de la información hay que establecerla en base a su necesidad ya que el RGPD dispone que los datos personales tratados deben ser adecuados, pertinentes y limitados a la necesidad para la que fueron recabados.
Además de todo lo anterior, es fundamental que el tratamiento se realice de tal manera que se garantice una seguridad adecuada de los datos personales, incluida la protección contra el tratamiento no autorizado o ilícito y contra su pérdida, destrucción o daño accidental, mediante la aplicación de medidas técnicas u organizativas apropiadas. Todo ello con la consideración de que se están tratando datos de salud que requieren una especial protección.
En conclusión, es absolutamente razonable y necesario manifestar preocupación por la situación que se puede generar si no se controlan estos tratamientos, exigiendo que se establezcan normas de actuación de manera urgente que obliguen a que las tomas de temperatura se realicen con todas las garantías y respeto a los derechos que los ciudadanos tenemos reconocidos en relación al derecho fundamental a la protección de nuestros datos y a nuestra privacidad.
Por último, quiero dejar una reflexión personal. Dado que hay numerosas personas asintomáticas y que quien manifiesta síntomas normalmente no está en disposición física de acudir a trabajar o a realizar compras ¿hasta qué punto es útil y fiable la toma de temperatura para justificar el sacrificio de los derechos individuales que ello supone? Sin duda hay otras medidas menos intrusivas y a la vez más eficaces y que se ajustan al principio de proporcionalidad que todo tratamiento de datos debe respetar, como por ejemplo la realización de test masivos. Pero esto ya sería objeto de debate en otro foro distinto a este.
De cualquier manera, este tema es mucho más amplio que lo que se puede trasladar en estas líneas y es necesario estudiar cada caso en particular. Por ello, ahora más que nunca, es necesario contar con un buen asesoramiento realizado por especialistas. En Legitec estaremos encantados de ayudarte.

E. Carmona

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